Un electrón, débilmente retenido
Cada metal alcalino tiene exactamente un electrón en su capa más externa, situado lejos del núcleo y detrás de una capa interna completa. Perderlo produce un núcleo estable de gas noble, por lo que lo pierden ante la menor oportunidad, formando iones +1 en prácticamente todos los compuestos que producen.